Robin Van Persie, actual técnico de Feyenoord, y una situación muy pesada que le tocó afrontar.
ROBIN VAN PERSIE se destacó mucho durante su carrera en la entonces Selección de Holanda: metió más de 50 goles con la casaca naranja para ser su máximo artillero histórico y llegó a 300 en los cerca de 600 partidos que disputó con Feyenoord, Arsenal, Manchester United y Fenerbahce.
Con 42 años de edad, el ex delantero se desempeña como entrenador del equipo del que surgió allá por 2001, pero su suerte no es la misma que cuando le tocaba estar dentro del campo.
Este míercoles su Feyenoord cayó contra Heerenven en la primera ronda de la Copa de Países Bajos y su situación comenzó a ser insostenible, ya que además cayó en siete de sus últimos nueve compromisos.
Cuando concluyó el encuentro, escuchó cánticos con una consigna: «Robin, lárgate», por lo que decidió enfilar a la tribuna y ponerse cara a cara con los aficionados para discutir. Lo acompañó Bijlow, arquero y capitán del equipo, y unos metros detrás se quedó el resto de los futbolistas.
Hubo acalorados reclamos y un ida y vuelta picante, pero Van Persie hizo declaraciones después de ese altercado. «Entiendo que las quejas se dirijan hacia mí, siento que tengo el deber de estar ahí y darles la oportunidad de expresar su frustración», afirmó.
Tras su arribo en marzo y 8 derrotas en los últimos 11 compromisos, incluyendo los clásicos contra Ajax y PSV, el puesto de Robin pende de un hilo. Feyenoord está a 9 puntos del liderato de la liga, fuera de la Copa y 30º en la clasificación de la Europa League a falta de solo dos jornadas, prácticamente sin opciones de pasar de ronda.



