Se termina la espera y en 24 horas se juega la gran final de la UEFA Champions League 2024/2025 entre París Saint-Germain e Inter. Los equipos realizaron su última práctica en el césped del Allianz Arena.
Tras la práctica de Inter, fue el turno del Paris Saint-Germain, que salió al campo a las 19 horas locales para realizar un entrenamiento muy liviano y distendido.
Tras un largo rondo, en el que no faltaron las burlas para los pobres que sufrían en el centro, incluyendo el capitán y símbolo del equipo Marquinhos, que cometió un fallo y recibió gritos y empujones burlones de sus compañeros.
Más tarde llegó la parte más seria del entrenamiento, pero sin mostrar las cartas. Luis Enrique armó un ejercicio reducido sin arcos y priorizó la circulación de la pelota con Vitinha y Dembélé usando una pechera verde que los identificaba como “comodines”.
El entrenador apenas vociferó alguna que otra indicación y se pasó a la próxima etapa: centros desde las bandas.
Aún este ejercicio fue bastante distendido y hubo competencia entre los de “pechera rosa” y los “sin pechera”.
Para este momento toda la prensa, estaba en zona de riesgo detrás del arco y hubo que esquivar alguna que otra pelota que se transformó en proyectil.
Para cerrar, se dio el clásico “fusilamiento” de los arqueros suplentes, que recibieron no menos de 50 remates de parte de los atacantes y volantes del equipo parisino, mientras Gigi Donnarumma disfrutaba sentado en un costado.
Aquí se destacó el español Arnau Tenas, que se tomó como desafío personal tapar todo lo que le patearan. Lo hizo muy bien, pero sufrió a Achraf Hakimi, que anotó varios golazos gracias a su enorme calidad. El otro que brilló fue el coreano Kang In-Lee, marcando otros tantos golazos.
El clima del plantel fue de total distensión más allá que los nervios y la presión deben estar por dentro de cada uno, de cara a lo que puede ser el partido de sus vidas.



