El equipo de Mauricio Pellegrino jugará ante Atlético Mineiro en Paraguay con el apoyo de miles de hinchas que ya están en camino.
LANÚS tiene un sueño que está cada vez más cerca. Con la final de la Copa Sudamericana a la vuelta de la esquina, los hinchas del club del sur bonaerense se ilusionan con una consagración continental y ya están en camino hacia Asunción para acompañar a su equipo.
La caravana granate está en marcha para alentar al equipo de Mauricio Pellegrino, que se enfrentará a Atlético Mineiro en la gran definición del certamen, este sábado en el estadio Defensores del Chaco, en Paraguay.
El fervor popular se traduce en cifras: se vendieron más de 15.000 entradas para la final y para facilitar que esos hinchas lleguen a Asunción, el club organizó un operativo de traslado de gran escala con 60 micros y 20 vuelos chárter, todos agotados en tiempo récord.
Además, hay caravanas armadas por agencias y agrupaciones que irán por tierra, en lo que se perfila como un auténtico éxodo granate. Según algunas estimaciones, podrían ser más de 20.000 hinchas los que tiñan de bordó y blanco las tribunas ante los brasileños.
Para los hinchas de Lanús, este momento es más que un partido: es otra oportunidad histórica. Lograr el título continental no solo le daría al club un nuevo trofeo, sino también la posibilidad de repetir la gesta de 2013, cuando ganó la Sudamericana por primera vez. La expectativa crece y el sentimiento colectivo se traduce en viajes, cánticos, banderas y la fe inquebrantable de miles para que el Grana tenga un nuevo día de gloria.



