Torben Ulrich fue el tenista danés con más apariciones para su país en la Copa Davis, supo enfrentar al ídolo argentino y sus intereses despertaron curiosidad de propios y ajenos en la década del ’70. Pero antes, fue padre de Lars Ulrich, quien fundó la mítica banda de rock después de un frustrado intento de seguir el legado deportivo familiar.
En la colección de cualquier amante del rock pesado aparece un disco de Metallica. Si bien la banda precursora del thrash metal presenta un sonido marcado en las guitarras de James Hetfield y Kirk Hammet, la agresividad de la batería de Lars Ulrich esta siempre presente. A veces criticado por su manera de tocar, lo cierto es que, sin el danés, no habría Metallica. Curiosamente, esa frase podría haber sido realidad si Ulrich hubiese seguido su primera pasión… el tenis.
Viajemos al pasado, más precisamente al año 1973. En ese entonces, Guillermo Vilas ya asomaba como el gran talento tenístico argentino y, sin saberlo, su despegue internacional aparecía en el horizonte. Sin embargo, antes tenía que enfrentar a un danés, en la primera ronda del Abierto de Louisville. ¿El resultado? 6-4 y 7-5 en favor del marplatense, quien llegaría hasta las semifinales de ese torneo, instancia en la que caería ante el australiano John Newcombe. Ahora bien, ¿quién era su rival? Torben Ulrich, padre de Lars.
A lo largo de su carrera, Torben Ulrich no ganó un torneo oficial, pero representó a Dinamarca durante casi tres décadas en la Copa Davis, entre 1948 y 1977. Su récord en el certamen arroja un 31-35 en singles y 15-21 en dobles, mientras que el total de 102 partidos jugados lo coloca como el tenista danés con más series disputadas (40). Como si esto fuera poco, su padre, Einer, fue el primer jugador danés internacional y representó a su país en los Juegos Olímpicos de París 1924.

Torben fue un verdadero hippie. Su pelo largo, su físico desgarbado y la vincha complementaban desde lo estético una personalidad marcada por cuestiones como el budismo -visitó el Tibet en la década del ’40-, el amor por la naturaleza y la música. Fue el periodista Andrés Burgo, en un artículo publicado en Tiempo Argentino, quien recordó la reflexión de Torben luego de que una mariposa aparentemente perjudique al danés en medio de un partido. Ante la consulta de la prensa, el “hippie” Torben sorprendió con su respuesta: “¿Yo era un hombre soñando que era una mariposa? ¿O ahora soy una mariposa soñando que soy un hombre?”.
Más allá de aquel partido en Louiville, Torben siguió teniendo contacto con Vilas dentro del circuito y con otros tenistas argentinos como Modesto Vázquez, quien en un artículo del periodista Luis Vinker en el Diario Clarín, contó que el danés influyó en los inicios de la carrera del mejor tenista argentino: “Aunque Guillermo dijo que siempre su modelo de ese tiempo era Thomas Koch, en realidad el que tuvo más influencia sobre él y sobre todos nosotros fue Ulrich”. En tanto, al momento del fallecimiento de Ulrich, en diciembre de 2023, el periodista Eduardo Puppo recordó una frase de Vilas al referirse a él: “El Vikingo hechizaba con sus ojos claros y penetrantes, su rostro místico y su voz calma, siempre tenía una reflexión decisiva a mano”.





