El argentino completó más de 500 kilómetros y 116 vueltas a bordo del modelo A-526 en los tests de Barcelona.
FRANCO COLAPINTO ya concluyó su faena en las prácticas privadas en el circuito de Montmeló, donde la mayoría de los equipos probaron los autos con los que afrontarán la temporada 2026. En el caso del argentino fueron 60 giros y 279 kilómetros en el bautismo y 56 vueltas y 260 kilómetros en la experiencia posterior, lo que totalizó 116 vueltas y 539 kilómetros de rodaje con buenos tiempos en dos jornadas.
El viernes, en el último día de tests, Alpine girará con Pierre Gasly al volante, por lo que el pilarense volverá a subirse al auto en Bahrein, en los ensayos oficiales de febrero. Por lo pronto quedó muy conforme y realizó declarciones a Sky Sports F1, en la que afirmó que «todavía estamos adaptándonos al auto y explorando sus límites, pero se siente rapidísimo en recta, lo cual es bueno».
En comparación con la Fórmual 1 de la temporada pasada, muy distinta a lo que se viene también por los cambios de reglamento, sostuvo que el flamante monoplaza «no se siente tan rápido en las curvas, hay menos grip y se va un tanto más lento allí. Se vuelve más complicado acelerar y genera más deslizamiento».
«Hemos estado haciendo mucho, es todo muy nuevo para todos y esta prueba es muy valiosa para entender cómo funciona todo», reflexionó Franco, que se enfocó, como toda la escudería en priorizar la fiabilidad, los stints largos y la comprensión del comportamiento del auto para ayudar a ingenieros y mecánicos a ajustar los sistemas.



