El defensor de River y un primer tiempo para el olvido en el Superclásico.
El cierre del primer tiempo entregó la polémica del Superclásico. O más que polémica, el error arbitral de Darío Herrera: Lautaro Rivero debió ser expulsado, pero el juez decidió perdonarle la vida.
Tras un exquisito pase largo de Leandro Paredes para Miguel Merentiel, el delantero de Boca sacó el remate y el zaguero millonario desvió la pelota con su brazo extendido.
Herrera no sancionó el penal en primera instancia, pero fue llamado por el VAR y tras la revisión marcó la pena máxima.
Rivero ya había visto la tarjeta amarilla a los 42 minutos y el árbitro debió mostrarle la segunda. Pese al reclamo visitante, no lo sancionó.



