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EL JOVEN PILOTO ARGENTINO QUE CORRE PARA COURTOIS Y SUEÑA CON LA F1

Renzo Barbuy tiene 17 años y es otro de los precoces talentos que siguen apareciendo en el automovilismo de nuestro país. Con Franco Colapinto como abanderado y espejo de toda una generación que se permite creer en grande, él también decidió dejar a su familia, amigos y su cómoda vida en Córdoba para perseguir su máximo anhelo.

 

El abuelo Omar, o «Nuni», siempre fue muy fierrero; tal vez por esta razón decidió regalarle al pequeño Renzo  -de 6 años- su primer karting. La novedad del juguete nuevo le duró un tiempo a aquel nene, pero la chispa de la pasión se encendió definitivamente. Tras atravesar la pandemia por el COVID-19 que azotó al mundo, ya ingresando en la preadolescencia, fue una tarde cualquiera cuando se acercó a su papá y le preguntó si aún conservaba aquel regalo del «nono». Sin pensar aún que el reencuentro con el karting resultaría un flechazo al corazón, los días y horas girando en el playón de la fábrica de la familia, en su Bell Ville natal, comenzaron a acumularse a punto tal que, en un momento, tomó coraje, encaró a sus padres y con voz firme les pidió: «Quiero correr».

Lisandro y Fabiana, opusieron resistencia al comienzo; la idea de que su único hijo se dedicara a correr deportivamente no los convencía, por lo que fueron semanas de discusiones en donde incluso estuvo a punto de dejarlo todo, la historia cambió cuando su papá le dijo:«OK, si tu decisión es ser corredor, te vas a preparar de verdad». Así fue como se contactaron con un vecino del barrio, quien resultó ser Franco Coscia, expiloto cordobés en múltiples categorías del automovilismo argentino y sudamericano durante casi dos décadas, que rápidamente se convirtió en su mentor, entrenador, coach y un gran amigo.

A partir de allí, Renzo comenzó a desandar su precoz y destacada carrera, primero en el mundo del kart, donde empezaron a llegar los podios y se coronó campeón junior y subcampeón senior a nivel provincial en Córdoba entre 2023 y 2024. Su rápido crecimiento, adaptación y dedicación a los entrenamientos lo llevaron a saltar a la Fórmula 4 de Brasil con el equipo Bassani durante el año pasado, donde se estrenó en monoplazas y comenzó, además, a sumar experiencia con entrenamientos en Italia y España.

Precisamente, tras esa serie de pruebas, a fines de 2025 recibió la gran noticia de pegar el salto a Europa para competir en la Eurocup-3 con el equipo TC Racing, propiedad del arquero del Real Madrid, Thibaut Courtois, e iniciar una nueva vida lejos de sus afectos.

En un alto de la pretemporada en la ciudad austríaca de Graz, donde sumó horas en un simulador profesional de alta tecnología de AVL Race Tech que le permite conocer su auto a la perfección y trabajar con los ingeriores en la puesta a punto, Renzo Barbuy se hizo un tiempo para conversar con El Gráfico sobre esta nueva experiencia en su corta, pero intensa trayectoria dentro del automovilismo: «Mi llegada a Europa recién se definió en diciembre cuando cerré el contrato. En agosto había probado en el equipo de Courtois, en Fórmula 4, anduve muy rápido y quedaron conformes. Tras eso, surgió la idea de competir en la Eurocap 3, fórmula regional europea, para aprender una técnica refinada, en un Dallara 326 que es un auto ultra técnico, que te obliga a afinar el manejo y sirve mucho para apuntar a una carrera deportiva. Es una de las categorías más difíciles de Europa, somos 30 pilotos»

El cordobés casi no tuvo tiempo de adaptación y realizó su debut en el Spanish Winter Championschip: «Tuvimos un par de pruebas en Barcelona y enseguida saltamos a competir, lo que nos jugó un poco en contra, pero sacamos muchisima información sobre el auto, su comportamiento, cómo manejarlo, aprendimos un montón. Ahora ya estamos preparando el comienzo del campeonato en Francia. Estamos en un equipo nuevo que está teniendo su primera experiencia, donde siempre es difícil competirle a los más grandes, pero se puede. Tenemos mucho por trabajar»

La temporada de la Eurocup 3 tendrá su inicio el primer fin de semana de mayo en el histórico circuito de Paul Ricard. El certamen consta de ocho fechas y concluye a comienzos de noviembre en la pista de Montmeló en Barcelona. Renzo es uno de los tres pilotos argentinos que competirán en esta categoría durante 2026. Los dos restantes serán Santino Panetta y Gino Trappa, ambos competidores del equipo Hitech. Precisamente, el italo-argentino Mattia Colnaghi fue campeón en 2025 y este año ya hizo su debut en la telonera Fórmula 3 de la FIA y es parte del equipo junior de Red Bull.

The Big Boss: Thibaut Courtois

 

El nuevo paso en su carrera llegó con una gran particularidad. El TC Racing, equipo para el que corre, pertenece a uno de los mejores arqueros de fútbol del mundo: «Me mudé a Madrid en enero, que es donde está la sede del equipo. Cuando llegué, lo primero que tuve que hacer fue tomar las mediciones para mi butaca, ya que justo había llegado el auto y tras ello me dicen: ‘Vamos para la casa de Courtois así lo conoces’. Fue un momento muy lindo, hicimos fotos y ahí fue la primera vez que lo vi. Después tuvimos una carrera en el circuito de Jarama, situado en San Sebastián de los Reyes, en la zona norte de Madrid, y él fue a vernos. Compartimos mucho, fue un carrerón porque largué último por un problema con el auto y terminé 13°. Se quedó impresionado, porque le encantan los autos, por eso tiene un equipo y pude intercambiar bastante con él. Me acuerdo que terminó la carrera y me habló por la radio. Fue muy loco».

Renzo también nos contó sobre la otra pasión que tiene el arquero belga por los fierros: «Sabe un montón, se sube al simulador, le gusta. Hay muchos famosos que encaran proyectos sin saber de qué se trata, pero no es el caso de Thibault. Le encantaría correr, pero obviamente hoy no puede hacerlo. Yo creo que en un futuro lo hará y me encataría acompañarlo aunque sea como coach (risas)».

Hincha de Boca, pero no fanático del fútbol, se refirió a su relación con la estrella del Real Madrid: «Me gusta hablar con él porque compartimos mucho el lado del deportista, sobre el esfuerzo, el entrenamiento físico y mental. Fui a alentarlo el día que le ganaron 3-0 al Manchester City, fue espectacular verlo en acción. Incluso le dio una asistencia en uno de los goles a Valverde. Hasta acá las veces que fui al estadio, ganamos (risas)».

Correr en Fórmula 1 es lo que imagino…

 

En su paso por Brasil, el año pasado, tuvo la chance de ir al Gran Premio de San Pablo y vivir de cerca el gran circo de la Fórmula 1: «Me crucé a Antonelli y charlé un rato, pero con el que más hablé es con Felipe Massa que corrió con mi coach en karting cuando eran chicos. Me brindó varios consejos, además de decirme que estaba haciendo bien las cosas».

El anhelo de ser parte de la máxima y algún día estar corriendo como lo hizo su ídolo Ayrton Senna le genera mucha ilusión, pero tiene los pies sobre la tierra: «Siento que estamos dando los pasos correctos, trabajando mucho y bien con mi gente. Hay que seguir por este camino. Yo sueño con la Fórmula 1, pero se tienen que juntar muchos factores: tenes que ser bueno, tener la oportunidad, tener plata, apoyo del equipo adentro y de la gente afuera de la pista. Yo quiero sentirme preparado, después si se da o no es aparte. Si se hace todo bien como lo vengo haciendo, me gustaría en algún momento jugar esa bala. Hay días que parece imposible, hay otros que decís tal vez llego, pero hay que estar calmo y trabajar mucho».

Un chico suelto en Madrid

 

Ni bien se mudó a Europa, el primer mes lo hizo con sus padres. Ahora, en esta parte de la pretemporada en Austria lo está acompañando su coach, pero sus días en soledad y sin carreras a la vista los pasa siguiendo una estricta rutina: «Me levanto temprano, desayuno, luego hago doble turno de entrenamiento: primero un par de horas en el gimnasio y a la tarde entre 2500 y 3000 metros de natación. A veces voy al simulador del equipo que me queda a 40 minutos de donde vivo. A veces me cocino, pero últimamente pido mucho delivery (risas). Estoy aprendiendo de todo un poco, a lavar, a poner secar, a cocinar, mi vieja me habla por videollamada y me explica cómo hacerlo, pero le digo que se quede tranquila (risas). Viví toda mi vida en un pueblo, con mis viejos, ahora solo es todo diferente».

Aún transitando la secundaria, cursa su último año de manera virtual gracias a la predisposición del Colegio San José de Bell Ville; y todavía se ilusiona con que las fechas de competencia o testeos le cuadren para poder tomarse un mini descanso y realizar el viaje de egresados a Bariloche con su promoción: «Lo que más extraño es estar con mis amigos, juntarnos todos los días, sobre todo cuando estoy solo a la noche; pero bueno soy un afortunado de estar haciendo esto que me gusta. Cuando corro lo hago por todos ellos y mi familia».

Madurar de golpe, perseguir su sueño, trabajar incansablemente, gestionar emociones son parte de este nueva etapa que vive un joven argentino que a los 17 años se ilusiona con llegar a lo más alto del automovilismo. El futuro es tuyo Renzo, manos a la obra.

 

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