En la antesala del choque del domingo, los referentes de River y Boca compartieron sus sensaciones en el predio de Ezeiza.
La expectativa por la fecha 15 del Torneo Apertura alcanzó su punto máximo este viernes en el predio Lionel Andrés Messi. Como antesala del choque del domingo, la Liga Profesional reunió a dos referentes de estirpe mundialista: Gonzalo Montiel y Leandro Paredes, quienes brindaron una conferencia de prensa para analizar el duelo que paralizará al país. Con realidades distintas en la tabla —River como escolta de la Zona B y Boca buscando escalar en la Zona A—, ambos protagonistas dejaron en claro que el prestigio y la ambición están intactos.
Uno de los temas inevitables fue el arbitraje y el estado del campo. Al respecto, el lateral del Millonario fue directo: «Sobre el árbitro hay que tener un poco más de respeto, sobre el campo de juego no está en las mejores condiciones, pero es para los dos».
Por su parte, el volante xeneize buscó bajar los decibeles: «Sobre el árbitro, como dije ayer, no creo en la mala intención de nadie».
Cómo se juega el partido más esperado del año
Respecto al desarrollo del encuentro, ambos coincidieron en la intensidad que se vivirá en Núñez. «Imagino un clásico muy trabado, porque se juegan así, trataremos de imponer nuestra idea de juego y saldremos a ganar», analizó Montiel, agregando que «los clásicos se juegan a dejar todo, cada uno con sus herramientas».
Paredes, por su lado, apeló a la racha positiva de su equipo: «Sabemos que los superclásicos son partidos aparte. Llegamos en un buen momento, con 12 partidos sin perder, con confianza y una idea de juego muy clara».
La relación personal entre ambos, forjada en la Selección Argentina, también fue eje de la charla. Consultados sobre una posible apuesta, Montiel fue tajante: «Nos conocemos desde chicos, compartimos mucho en la selección, pero hoy somos rivales». Paredes devolvió la pared con elogios: «Será un placer otra vez competir contra él, como contra Martínez Quarta y Pezzella».
La madurez, los penales y el hambre de gloria
A pesar de haber tocado el cielo con las manos en Qatar, el hambre de ganar no desapareció. «Soy muy competitivo, no me gusta perder a nada», sentenció Montiel. En la misma sintonía, Leandro Paredes explicó su presente: «Volví a Boca para conseguir cosas importantes. Este Superclásico me encuentra mucho más maduro, protagonista, pero disfrutándolo de la misma manera». Además, elogió a sus socios en el círculo central: «Ascasibar y Delgado me hacen todo más fácil».
La contundencia llegó a la hora de hablar de una posible sanción desde los doce pasos. «Si hay un penal y me toca jugar, lo voy a patear», avisó Montiel. Paredes, sin dudarlo, lanzó: «Si hay un penal, lo pateo yo».
Finalmente, ambos minimizaron el riesgo físico de cara al futuro. Mientras Montiel afirmó que «hay que vivir el presente y el día a día, primero tenés que rendir en tu club», Paredes reflexionó sobre su evolución mental: «No pienso en las lesiones.
En el 2022 pensaba en la lesión que tenía y cuanto más pensaba, más me dolía». El domingo a las 17:00, las palabras quedarán de lado y la pelota rodará en un Monumental que, como dijo Montiel, «no tiene nada más lindo que jugar con nuestra gente», mientras que Paredes cerró lamentando la falta de visitantes: «Ojalá el domingo podamos darle un buen resultado, siempre se lo extraña al hincha de Boca».
Recuerdos de infancia: los Superclásicos que los marcaron
Sobre el cierre de la conferencia, ambos futbolistas se permitieron viajar en el tiempo para recordar qué partidos los impactaron cuando eran apenas unos niños que soñaban con llegar a Primera. Las respuestas reflejaron las dos caras de la moneda en la historia de este enfrentamiento.
Gonzalo Montiel recordó con precisión una tarde de 2012 donde le tocó estar muy cerca de la acción, aunque todavía no dentro del campo: «Me acuerdo del gol de Ponzio de tiro libre, estaba de alcanzapelotas». Aquel tanto abrió un empate 2-2 en el Monumental que el lateral vivió con la intensidad de quien ya sentía los colores desde las inferiores.
Por su parte, Leandro Paredes eligió un momento fundacional para la mística de su club, rememorando la dramática semifinal de la Copa Libertadores 2004: «El Superclásico que más recuerdo de cuando era chico es el de la gallinita de Tevez en el Monumental». Aquella noche, Boca logró eliminar a su clásico rival en la tanda de penales, un recuerdo que el volante atesora como hincha y que ahora, como protagonista, buscará honrar el próximo domingo a las 17:00.



