“Para mí es un ejemplo grande de deportista, y más todavía en el automovilismo. Fue mi ídolo y como empecé en el automovilismo. Desde muy chico leí cosas de él y miré documentales. Es un orgullo. Es uno de los mejores de la historia de la Fórmula 1 y lo será por siempre.”, contó el piloto del equipo MP y que pertenece a la academia Williams, justamente el team en el que corría Senna cuando murió.

Imola tiene un aura distinta a cualquier otra pista y Colapinto contó qué significa correr ahí: “Estar ahí… Ver su estatua, el lugar en el que la gente deja banderas y flores. Es algo muy lindo. Imola es un lugar histórico para cualquier piloto. Pasar por esa curva, la del accidente, te pone la piel de gallina”. Justamente a esa estatua de bronce que está ubicada en el parque de Acque Minerali se le realizó en abril un trabajo de limpieza por iniciativa del grupo Tifoseria Ayrton Senna Italia y que contó con la autorización del Ayuntamiento de Imola.