La insólita expulsión del volante francés desató las críticas hacia el árbitro.
Real Madrid y Bayern Múnich protagonizaron un partidazo en el Allianz Arena que terminó con victoria 4-3 y clasifiación a semifinales de la Champions League para el conjunto alemán.
Hasta los 86′ la serie se encontraba igualada, pero todo cambió con la insólita expulsión de Eduardo Camavinga en el Merengue.
El volante francés ingresó en lugar de Brahim Díaz a los 62′ con el marcador 3-2 a favor de los españoles, vio la amarilla a los 78′ y fue amonestado por segunda vez a falta de cuatro minutos cuando se llevó la pelota luego de que el esloveno Slavko Vinčić pitara infracción para los bávaros.
«Es evidente, no se puede expulsar a un jugador por una cosa así», se quejó el entrenador Álvaro Arbeloa en conferencia de prensa ya con la eliminación de su equipo consumada.
El DT de la Casa Blanco sostuvo que «el arbitro ni sabía que tenía tarjeta y se ha cargado una eliminatoria muy bonita, muy igualada».
«Ahí se ha acabado el partido», aseguró sobre la trascendencia de la decisión del juez, pese a que en ese momento Real Madrid estaba arriba en el marcador.



