El entrenador de Boca, Miguel Ángel Russo, volvió el lunes último a su casa, tras pasar unas horas internado en el Instituto Fleni, lugar al que había llegado con un cuadro de deshidratación.
El martes ya se puso al frente de la práctica del equipo, pensando en el duelo frente a Defensa y Justicia, pero faltó nuevamente a otro entrenamiento, el del miércoles, para pasar la noche bajo observación de los médicos.
El lunes, el DT de 69 años acudió al centro médico para realizarse unos estudios de control programados, pero al encontrarlo deshidratado lo dejaron bajo atención. Hace tres semanas, Russo ya había estado en observación en Fleni, ubicado en el barrio porteño de Belgrano, durante tres días.
Después de recibir suero y ser monitoreado durante unas horas, ‘Miguelo’ evolucionó bien rápidamente y pudo retirarse a su domicilio para este martes hacerse cargo del entrenamiento de Boca, donde se lo vio abrazado con Juan Román Riquelme, el presidente del club.
En tanto, se ausentó a la práctica vespertina del miércoles en La Bombonera para realizarse otros estudios que tenía programados, como informó Emiliano Raddi. Por eso, no fue a dirigir al plantel del Xeneize y, en su lugar, estuvieron Claudio Úbeda y Juvenal Rodríguez.
En la conferencia del domingo, tras el empate 2-2 del Xeneize con Central Córdoba de Santiago del Estero, Russo volvió a mostrarse sus ganas de estar en el día a día del plantel.
Qué le pasó a Miguel Ángel Russo
Tras la victoria de Boca ante Aldosivi en Mar del Plata del pasado 31 de agosto, el experimentado DT se hizo estudios médicos, luego de que en el club notaran signos de agotamiento. Los análisis realizados en Fleni confirmaron que Russo padecía una infección urinaria.
Al respecto, se había informado inicialmente que iba a permanecer en la clínica únicamente por unas horas para recibir medicación por vía intravenosa, con el alta prevista para el transcurso de la primera jornada. Pero debió pasar tres noches internado, hasta que regresó a su hogar.
Allegados al entrenador afirmaron que estuvo bien, estable y con buena salud, por lo que la medida dictada por el personal del Instituto Fleni era por precaución. En ese marco, a Russo le dieron medicación e hidratación por medio de un suero, con el objetivo de acelerar el proceso de recuperación y mantenerse informados al instante sobre su evolución. Los médicos lo observaron constantemente y no quisieron que tuviera una internación ambulatoria.
En la citada internación, estuvo en el Fleni durante tres noches. Se esperaba que el director técnico se fuera de alta en un día, tras ser internado el martes 9 de septiembre, pero siguió siendo observado y por eso pasó tres noches en el centro de salud, en observación, y el viernes retornó a su hogar.
La semana siguiente, después de que Úbeda y Rodríguez llevarán adelante algunos entrenamientos (Miguelo se sumó el jueves siguiente), viajó con el plantel de Boca a Rosario, para dirigir al equipo en el empate contra Central, donde recibió una ovación de los hinchas del Canalla y fue saludado con mucho cariño por sus ex dirigidos.
«Hubo muchos que dijeron muchas tonterías mías. Me entran por un oído y me salen por el otro. Nada más. El que sabe de su salud es uno mismo, el resto no, y si yo estoy hoy trabajando y estoy con todo, es porque tengo el alta de todo y mi familia es la primera», dijo Russo sobre su estado de salud tras el empate en Rosario.



