Fallar en el veloz callejero de Jeddah es golpe al muro (Yuki Tsunoda puede dar fe). Y Norris tuvo un día limpio. Parece increíble, pero eso precisaba el inglés, tener una jornada sin errores. Finalmente, se quedó con el mejor tiempo al marcar 1m28s267 y aventajó por 163 milésimas a su imperturbable compañero Oscar Piastri. Esa es la próxima materia que Lando necesita rendir cuanto antes: vencer al australiano, quien ganó dos veces este año y es una amenaza enorme.

Se trató solo de los entrenamientos, pero en la situación de Norris, quien había dado muestras de fisuras mentales tras su catarata de errores en pista, tener un viernes como el que tuvo en Arabia Saudita es un aliciente. Claro, deberá seguir demostrándolo en la clasificación, el punto que este año fue culminante en las carreras (en las cuatro citas, quien largó en pole luego venció). Jeddah es un trazado de esos que le gustan a Norris, en el que se enlazan curvas muy veloces.