El inglés de McLaren se quedó con el mejor tiempo del viernes en el callejero de Jeddah, por delante de su compañero Oscar Piastri. Max Verstappen, tercero.
Lando Norris necesita una rápida redención y tal vez la encuentre justamente en la Semana Santa. La temporada 2025 de Fórmula 1 aún es muy joven y el inglés lidera la tabla después de cuatro fechas, pero sus yerros se acumularon más allá de su buen andar con el, hasta ahora, dominante McLaren. El británico viene de vivir su peor fin de semana del año en Baréin; ni tan siquiera el tercer lugar que logró terminó de ocultar sus fallos y su cara de frustarción. Lando hizo casi todo mal: falló en clasificación, estacionó mal su MCL39 en el cajón de partida (fue sancionado), superó por afuera de los límites de pista a Lewis Hamilton y debió devolver el lugar y se mostró torpe y atolondrado en la pelea con Charles Lercler y George Russell. Norris necesitaba pasar rápido la página de Sakhir ya en los entrenamientos del GP de Arabia Saudita, quinta cita, y logró hacerlo al dominar y sin fallos.
Fallar en el veloz callejero de Jeddah es golpe al muro (Yuki Tsunoda puede dar fe). Y Norris tuvo un día limpio. Parece increíble, pero eso precisaba el inglés, tener una jornada sin errores. Finalmente, se quedó con el mejor tiempo al marcar 1m28s267 y aventajó por 163 milésimas a su imperturbable compañero Oscar Piastri. Esa es la próxima materia que Lando necesita rendir cuanto antes: vencer al australiano, quien ganó dos veces este año y es una amenaza enorme.
Se trató solo de los entrenamientos, pero en la situación de Norris, quien había dado muestras de fisuras mentales tras su catarata de errores en pista, tener un viernes como el que tuvo en Arabia Saudita es un aliciente. Claro, deberá seguir demostrándolo en la clasificación, el punto que este año fue culminante en las carreras (en las cuatro citas, quien largó en pole luego venció). Jeddah es un trazado de esos que le gustan a Norris, en el que se enlazan curvas muy veloces.



