El presidente del Rojo habló tras las críticas y negó negociaciones con el Carbonero. Desde Uruguay, dicen que dio marcha atrás.
INDEPENDIENTE se vio envuelto en un sorpresivo escándalo interno alrededor del pase de Javier Ruiz. El delantero fue repescado de Barracas Central a pedido de Gustavo Quinteros, pero en las últimas horas trascendió que continuaría su carrera en Peñarol. Tras el enojo de los hinchas, Néstor Grindetti rompió el silencio y negó su partida.
El punta de 21 años se destacó la última temporada en el Guapo por su gambeta y despertó el interés del DT del conjunto de Avellaneda, que solicitó hacer uso de la opción de repesca ante los inconvenientes económicos del club para incorporar futbolistas.
Ante este panorama, la información proveniente de Montevideo causó revuelo en el Rey de Copas: aseguraba que estaban cerradas las negocaciones con Peñarol para que Ruiz pase a préstamo por un año y con posibilidad de compra.
Luego de las críticas por la falta de fichajes y por no cumplir con el deseo de Quinteros, Grindetti fue tajante en diálogo con el periodista Juan Ignacio Egido: «Ruiz se queda en Independiente, es así. Es una decisión mía acordada con el director técnico».
«Todo lo que viene de Uruguay no sé de dónde sale», sostuvo también el presidente. Sin embargo, desde el otro lado del Río de la Plata, argumentan que el principio de entendimiento existió y que Independiente dio marcha atrás ante el malestar generalizado, que comenzó a escalar en las redes sociales.



