Tras confirmarse la lesión de Lucas González, el conjunto cordobés alcanzó una cifra alarmante. El fenómeno, aunque poco común, cuenta con registros similares en otros equipos del país.
El fútbol argentino se encuentra conmocionado tras confirmarse una nueva mala noticia para el plantel de Estudiantes de Río Cuarto. El Departamento Médico de la institución informó que, tras los estudios realizados al jugador Lucas González, se ha diagnosticado una ruptura ligamentaria de rodilla.
El «Topo» deberá ser sometido a una intervención quirúrgica en cuanto regrese a la ciudad, sumándose a una lista de bajas que parece no tener fin para el conjunto cordobés.
Lo que más preocupa en el ámbito deportivo es la frecuencia inusual de estas lesiones graves. Estudiantes de Río Cuarto ha sufrido 3 roturas en apenas 26 días.
Esta seguidilla negra comenzó el 21 de enero con Valentín Fenoglio, continuó el 5 de febrero con el defensor Matías Ruiz Díaz —quien tendrá una recuperación mínima de 9 meses— y culminó ahora con el caso de González.
Antecedentes de rachas fatídicas en el fútbol local
El caso de Estudiantes no es un hecho aislado, sino que se suma a una lista de clubes que, en periodos muy cortos de tiempo, perdieron a varios pilares de sus equipos por la misma causa.
En el año 2023, Sarmiento de Junín vivió una pesadilla similar en tan solo un mes y cuatro días. Entre el 7 de enero y el 10 de febrero, el «Verde» perdió consecutivamente a Federico Paradela, José Mauri y Yair Arismendi, todos con rupturas de ligamento cruzado anterior en sus rodillas izquierdas, lo que obligó a una reestructuración total del equipo en pleno inicio de temporada.
Por su parte, Argentinos Juniors también padeció esta problemática en un lapso de un mes y 11 días durante 2025. La racha se inició el 21 de septiembre con Matías Giménez Rojas, siguió el 11 de octubre con la lesión de Diego Rodríguez ante Defensa y Justicia, y se cerró el 3 de noviembre con la rotura sufrida por Joaquín Gho frente a Barracas Central.
Casos históricos en los clubes grandes
La historia del fútbol argentino recuerda especialmente lo sucedido en River Plate durante el año 2012. En aquel entonces, el «Millonario» sufrió tres lesiones graves en apenas 15 días.
El fatídico superclásico del 28 de octubre dejó fuera de las canchas simultáneamente a Ramiro Funes Mori y Martín Aguirre. Poco después, el 12 de noviembre, el defensor Germán Pezzella completó la lista de bajas por la misma afección.
Finalmente, Racing Club también tuvo su periodo crítico entre julio y septiembre de 2019. En menos de dos meses, la «Academia» vio caer a Julián López, Augusto Solari y al «Pulpo» Diego González, todos con roturas de ligamento cruzado anterior.
Estos eventos recurrentes reabren el debate sobre la exigencia física, el estado de los campos de juego y el calendario deportivo que enfrentan los futbolistas profesionales hoy en día.



