El Millonario fue superado 4-1 por Tigre en el Monumental y sufrió un duro golpe ante su gente.
En una noche para el olvido en Núñez, River Plate sufrió una durísima derrota por 4-1 ante Tigre, mostrando una de sus peores versiones defensivas de los últimos tiempos.
El equipo de Marcelo Gallardo no lograba hacer pie en su propia casa y terminó sucumbiendo ante la eficacia del «Matador», que aprovechó cada desatención del local para llevarse tres puntos históricos.
La contundencia del equipo visitante fue letal: Serrago, Romero y un doblete de Russo sellaron la goleada para Tigre, mientras que Rivero anotó el único tanto para la Banda, que nunca encontró los caminos para revertir la historia. Este resultado marca un hito negativo para el Millonario, ya que no recibía cuatro goles en el Monumental desde el Superclásico de 2016, cuando cayó 4-2 ante Boca Juniors.
Un registro histórico que duele en Núñez
La magnitud de la caída se refleja en las estadísticas históricas del club. Hacía tiempo que el público riverplatense no se retiraba del estadio con una diferencia tan abultada en el marcador.
Para encontrar una derrota de River por tres o más goles de diferencia en el Monumental, hay que remontarse al 8 de diciembre de 2010, cuando Estudiantes de La Plata se impuso por 4-0 con la conducción de Alejandro Sabella.
Además, el antecedente más cercano de una derrota por tres goles en cualquier escenario era la reciente caída 0-3 ante Atlético Mineiro en Brasil, sufrida el pasado 22 de octubre de 2024 por las semifinales de la Copa Libertadores. Aquella noche en Belo Horizonte, los goles de Deyverson y Paulinho habían dejado al conjunto de Gallardo al borde de la eliminación.
Las estadísticas negras del Millonario
Con este traspié frente a Tigre, se contabilizan 163 veces en las que River perdió por tres o más goles en su historia profesional y amateur. El primer registro de una derrota de este calibre data del lejano 9 de julio de 1905, en un estrepitoso 10-1 frente a Gimnasia y Esgrima La Plata durante el torneo de tercera división.
El funcionamiento colectivo de River dejó muchas dudas, especialmente en la última línea, donde la ausencia de respuestas ante los ataques rápidos de Tigre recordó a aquella fatídica tarde de 2016 contra el eterno rival. El «Muñeco» tendrá mucho trabajo por delante para rearmar un equipo que, por ahora, parece haber perdido la solidez que lo caracteriza.



