El gol del uruguayo Federico Valverde le dio tres puntos claves en la lucha por el campeonato.
El Real Madrid logró una victoria fundamental en sus aspiraciones por el título de LaLiga tras vencer al Celta de Vigo en un encuentro que se resolvió en el último suspiro. El equipo dirigido por Álvaro Arbeloa parecía destinado al empate en Balaídos, un resultado que lo hubiera alejado peligrosamente de la punta, pero la jerarquía individual terminó inclinando la balanza en el tiempo de descuento.
El desarrollo del partido fue sumamente parejo, con un Celta que supo cerrar los caminos y lastimar de contraataque. Sin embargo, cuando la desesperación empezaba a apoderarse del conjunto merengue, apareció la figura de Federico Valverde para sentenciar el 1-0 definitivo. El uruguayo, con un remate potente desde fuera del área, desató la euforia en el banco madridista y aseguró tres puntos que valen oro.
Valverde se viste de héroe en el último suspiro
El encuentro entró en su fase crítica durante los últimos diez minutos, donde el Real Madrid volcó toda su artillería al ataque. La resistencia del equipo gallego fue encomiable, pero la insistencia de Valverde tuvo premio justo cuando el reloj marcaba el final del tiempo reglamentario.
Este gol no solo representa una victoria estadística, sino un envión anímico crucial para un plantel que viene sufriendo el desgaste de la doble competencia. Con este zarpazo del «Halcón», el Madrid evita un tropiezo que hubiera sido letal para sus pretensiones de campeonato.
La lucha por el título queda al rojo vivo
Tras este resultado, la tabla de posiciones de LaLiga se aprieta de manera espectacular. El Real Madrid queda a solo un punto del Barcelona, el actual líder, trasladando toda la presión al conjunto blaugrana para sus próximos compromisos.
La victoria en Vigo confirma que el equipo de Arbeloa tiene el temple necesario para sacar adelante partidos cerrados. Con pocas fechas para el cierre del torneo, la pelea por la corona española promete ser una de las más reñidas de los últimos años, donde cualquier error mínimo podría definir al nuevo campeón.



