El serbio avanzó a los octavos de final del primer Grand Slam del año, estuvo cerca de la descalificación y, además, igualó otro hito de Federer.
NOVAK DJOKOVIC sumó otra página brillante a su legendaria carrera al convertirse en el primer tenista de la historia en alcanzar 400 triunfos en torneos de Grand Slam tras su triunfo en el Abierto de Australia, aunque no todo fue celebración para el serbio.
En el Rod Laver Arena, el actual número 4 del mundo superó al neerlandés Botic van de Zandschulp por 6-3, 6-4, 7-6 y avanzó a los octavos de final del primer Grand Slam del año, equilibrando además su propio récord al llegar a 102 victorias en Melbourne Park, lo que lo iguala con Roger Federer como el jugador con más victorias en este torneo.
Sin embargo, la jornada tuvo su momento de tensión. En el segundo set, Djokovic, frustrado tras un punto, golpeó una pelota que casi impacta sobre una ballgirl ubicada cerca de la red. El incidente, que recordó su descalificación del US Open 2020 por una acción similar, estuvo a centímetros de costarle una sanción e incluso la expulsión del torneo.
“Me disculpo por eso, no era necesario. Lamento el estrés que le pude causar”, declaró el serbio tras el partido, reconociendo el error.
A sus 38 años, y con 24 títulos de Grand Slam en su palmarés, Djokovic busca extender aún más sus récords mientras desafía a las nuevas generaciones de tenistas que surgen en el circuito. En la próxima ronda, enfrentará al checo Jakub Mensik o al estadounidense Ethan Quinn, con el objetivo de acercarse a un vigésimoquinto título de Grand Slam.



