Santiago Giménez, nacido en Buenos Aires e hijo del Chaco Giménez, se recupera de una grave lesión y palpita la máxima cita de 2026.
SANTIAGO GIMÉNEZ tiene 24 años y una gran ilusión por delante. A pesar de la grave lesión en el tobillo que lo aquejó en su equipo, Milan, el nacido en Buenos Aires y mexicano por adopción no se baja de su dueño de disputar el Mundial de 2026, luego de haber quedado afuera de la nómina en Qatar.
El hijo del ex Boca Christian Giménez, quien desde 2004 se instaló en México y también representó al Tri, lleva tres meses de inactividad pero espera llegar bien a la competencia que se realizará en parte en tierra azteca, y que el entrenador Javier Aguirre lo incluya en el plantel.
En diálogo con ESPN, manifestó que «hay veces que en la noche empiezo a pensar y no puedo dormir, me pasa mucho cuando pienso en el Mundial. Es como que ya quiero estar ahí, me veo en el debut con toda la gente, en el Azteca, y eso no me deja dormir».
Además, fue a fondo con la apuesta ya que es muy optimista: «Soy un gran soñador, quiero ser campeón del mundo con México. Haremos historia, lo veo porque siento que creer no cuesta nada, y soñar tampoco. Ahora hay que llevarlo a la práctica, contagiar a toda la gente que venga con nosotros, porque ciento treinta millones somos fuertes».
La última participación del Bebote, como lo apodan, fue a fines de octubre, tras lo cual fue operado. Respecto de la dolencia, afirmó: «Ya se arregló el tobillo y prepárense. Algo me verán porque si bien no he dado el rendimiento deportivo que hubiera querido, no he demostrado quién soy y qué puedo hacer».
«Ellos confían en mis capacidades y me han defendido en muchas ocasiones cuando critican, y lo valoro bastante», sostuvo sobre su situación en Milan.



