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BELGRANO DA EL GOLPE EN LA BOMBONERA: DERROTA 2-1 A BOCA

En una noche cargada de emociones y tributos, Boca Juniors regresó a la acción en La Bombonera con una derrota inesperada por 2-1 ante Belgrano de Córdoba, por la fecha 13 de la Zona A del Torneo Clausura 2025 de la Liga Profesional de Fútbol.

 

El partido, el primero sin la presencia de Miguel Ángel Russo que fallecido el 8 de octubre tras una larga batalla contra el cáncer, se tiñó de un profundo sentimiento de duelo, pero también de la determinación de un equipo que buscaba honrar la memoria del «Tano» con una victoria que no llegó. El Pirata, dirigido por Ricardo Zielinski, se llevó tres puntos vitales para escalar en la tabla, aprovechando errores defensivos y un penal clave, en un encuentro que dejó a los de Claudio Úbeda con las manos vacías pese a un dominio estéril en ataque.

El estadio Alberto J. Armando, colmado por unos 50.000 hinchas, vibró desde el pitazo inicial con un minuto de silencio impecable en honor a Russo, el DT que llevó a Boca a la gloria en la Copa Libertadores 2007. Antes del arranque, la pantalla gigante proyectó un emotivo video con los mejores momentos del entrenador, mientras Juan Román Riquelme actual Presidente compartía un mensaje personal: «Siempre te recordaré con una sonrisa, amigo». Los jugadores, con brazaletes negros, saltaron al campo encabezados por el capitán Leandro Paredes, quien lució visiblemente conmovido. «Este partido era para él», confesó post-partido el mediocampista, en una declaración que resumió el peso emocional de la jornada.

Un primer tiempo de dominio sin premio y un desmoronamiento en el complemento

Boca, interinamente al mando de Úbeda tras la partida de Russo, salió con la intención de liquidar el trámite de entrada. Con una formación 4-2-3-1, el Xeneize apostó por la dupla ofensiva de Miguel Merentiel y Milton Giménez, flanqueados por la creatividad de Carlos Palacios y el empuje de Exequiel «Changuito» Zeballos. Los locales generaron peligro desde los primeros minutos: a los 7′, Giménez cabeceó un centro de Lautaro Blanco que Thiago Cardozo, el arquero de Belgrano, desvió al córner con una atajada espectacular. Diez minutos después, Merentiel falló un mano a mano tras un pase filtrado de Paredes, enviando la pelota por encima del travesaño en una chance que encarnó la intermitencia azul y oro.

Belgrano, por su parte, optó por un esquema 4-3-3 más conservador, con Lucas Passerini como referencia de área y Francisco González Metilli como motor en el medio. El Pirata resistió con orden, cerrando espacios y saliendo en contragolpe, aunque sin generar grandes sustos en el arco de Agustín Marchesín. Un remate lejano de Rodrigo Saravia a los 23′ fue lo más cercano a la valla bostera, pero el portero uruguayo controló sin apuros. El primer tiempo culminó 0-0, con Boca terminando mejor pero sin la precisión necesaria para romper el cero. «Nos faltó el último toque, pero el equipo mostró carácter», analizó Úbeda en el entretiempo.

El complemento, sin embargo, fue un vendaval de emociones que inclinó la balanza hacia el visitante. Belgrano, más fresco físicamente, empezó a presionar alto y encontró su recompensa a los 58 minutos: una falta de Ayrton Costa sobre Passerini en el área, revisada por el VAR, derivó en penal que el propio delantero cordobés cambió por gol con un derechazo cruzado, inapelable para Marchesín (0-1). El Xeneize, aturdido, no pudo reaccionar de inmediato y sufrió el segundo zarpazo apenas cuatro minutos después, a los 62′: un centro rasante de Gabriel Compagnucci rebotó en la espalda de Paredes –el capitán bostero– y se coló mansamente en el ángulo izquierdo, dejando el marcador 0-2. La jugada, que desató murmullos de incredulidad en las tribunas, fue un golpe anímico para un Boca que había dominado el 65% de la posesión hasta ese momento.

El descuento de Zeballos y la frustración final

La respuesta bostera llegó rápida, a los 66 minutos, gracias a la garra de Zeballos. El juvenil, ingresado en el segundo tiempo por Palacios, recibió un pase de Brian Aguirre por la izquierda, amagó a dos defensores y sacó un zurdazo rasante que se clavó en el palo derecho de Cardozo (1-2). El «Changuito», figura del partido con su tanto y constante desborde, casi empata a los 72′ con un tiro libre que el arquero celeste desvió al corner. Úbeda, presionado por el marcador, realizó cambios tardíos, ingresaron Zenón y Ander Herrera a los 75′, pero el equipo no encontró fluidez para igualar.

Belgrano, sabedor de su ventaja, se replegó y apostó al contraataque. Passerini y Nicolás Fernández generaron un par de chances, pero Marchesín respondió con solidez. En Boca, Giménez y Merentiel –autores de tres claras fallidas en el partido– cargaron con las críticas por su falta de puntería, en una noche donde el Xeneize remató 18 veces (8 al arco) contra solo 7 del Pirata. El pitazo final de Pablo Dóvalo, a las 23:01, desató la bronca de la hinchada, que ovacionó a los jugadores por el esfuerzo pero abucheó la ineficacia. «Duele mucho, pero esto es fútbol. Vamos a levantarnos», declaró Zeballos al micrófono de Espn.

EquipoPosesiónRematesRemates al arcoTiros de esquinaFaltasTarjetas amarillas
Boca Juniors62%1887124 (Costa, Palacios, Battaglia, Aguirre)
Belgrano38%733154 (Spörle, Passerini, Saravia, Metilli)

Implicancias: Belgrano en playoffs, Boca bajo presión en la anual

Con este resultado, Belgrano suma 18 puntos y trepa al cuarto puesto de la Zona A, consolidándose en zona de playoffs y ganando confianza de cara a su duelo de semifinales de Copa Argentina ante Argentinos Juniors el próximo jueves 23 en Rosario. El Pirata, invicto en sus últimos siete partidos, demuestra la solidez de Zielinski en un equipo que promedia 0,92 goles por encuentro pero brilla en la contención.

Para Boca, la derrota complica el panorama: con 17 unidades, cae al sexto lugar de su grupo y, en la tabla anual, se ubica tercero con 50 puntos, en zona de repechaje para la Copa Libertadores 2026. El Xeneize, que venía de golear 5-0 a Newell’s, rompe una racha de cuatro partidos sin caer como local y genera dudas sobre la transición post-Russo. Úbeda, quien dirigirá hasta fin de año, enfrenta el desafío de recuperar el rumbo de cara al postergado ante Barracas Central y la visita a Estudiantes en la fecha 14.

En el historial entre ambos, Boca mantiene supremacía con 21 victorias contra 12 de Belgrano en 38 encuentros, pero esta fue la primera derrota xeneize en La Bombonera ante el cordobés desde 2012. El fútbol, caprichoso, dejó una herida abierta en un día que debía ser de celebración. Como dijo Riquelme en su homenaje: «El fútbol sigue, pero Russo siempre estará». Boca, ahora, debe demostrar que su legado inspira más que duele.

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