Tras ser rescatado por su dueña, se reveló que toda su familia es hincha de Newell’s.
En un episodio que combina la pasión del fútbol rosarino con lo inesperado, el Gigante de Arroyito fue escenario de un momento desopilante durante el encuentro entre Rosario Central y Tigre. Un perro, apodado Coco, logró burlar todos los controles de seguridad, invadió el campo de juego y protagonizó una persecución que mantuvo en vilo tanto a los jugadores como a los espectadores presentes.
El canino demostró una destreza sorprendente al gambetear a los efectivos de seguridad y recorrer gran parte del césped, transformándose por unos minutos en la figura central del espectáculo. La dificultad para capturarlo generó risas y asombro, hasta que finalmente pudo ser retirado del terreno para que el partido continuara.
La sorpresa mayor llegó después, cuando se conoció la identidad y el origen del animal. Giuliana, su dueña, reveló detalles que le agregaron una cuota de picardía al asunto en una ciudad dividida por la rivalidad futbolística. En declaraciones a Cadena 3 Rosario, la joven explicó que el perro se escapó de su hogar atraído por el ambiente del estadio.
“Se ve que escuchó el ruido, el alboroto, y salió para ese lado. Prendo el celular y lo veo en la televisión, corriendo al lado de los jugadores. No lo podía creer”, relató Giuliana sobre el instante en que descubrió la travesura de su mascota a través de la pantalla.
Lo que terminó de viralizar la historia fue la confesión sobre las preferencias deportivas de la familia del intruso. A pesar de haber elegido el estadio del «Canalla» para su incursión, Coco pertenece a un entorno identificado con el clásico rival. “Siempre fue difícil de agarrar, pero no pensé que nadie lo iba a poder atrapar. Acá somos todos de Newell’s, él también tiene su camiseta», sentenció la dueña, confirmando que el perro que revolucionó la cancha de Central es, en realidad, un hincha de la Lepra.



