La Academia visita a Independiente Petrolero en los 2.800 metros de Sucre buscando ratificar su buena racha en tierras bolivianas.
La Copa Sudamericanaabre sus puertas para Racing este martes y el destino marca una hoja de ruta conocida: Bolivia. El equipo de Avellaneda enfrentará a Independiente Petrolero en Sucre, una ciudad que se alza a casi 2800 metros sobre el nivel del mar. Lo que para muchos equipos argentinos representa un trauma logístico y físico, para Racing es una oportunidad de ratificar una estadística sorprendente, ya que ostenta un saldo favorable jugando en tierras bolivianas.
A lo largo de su historia internacional, la Academia ha cruzado la frontera para jugar en el Altiplano en cuatro ocasiones oficiales. Los números hablan por sí solos: dos victorias, un empate y apenas una derrota. Curiosamente, la única caída registrada fue hace casi seis décadas, en 1967 ante el club 31 de Octubre, un traspié por 3-0 que no impidió que aquel mítico «Equipo de José» terminara alzando la gloria máxima meses después.
Un camino de alegrías en territorio boliviano
Desde aquel lejano 15 de marzo del 67, Racing no volvió a conocer la derrota en suelo boliviano. Ese mismo año, por la Copa Libertadores, el conjunto de Juan José Pizzuti se impuso 2 a 0 ante Bolívar con gritos de Joao Cardoso y Norberto Raffo.
La racha positiva se mantuvo en el nuevo milenio; en 2003, previo a los festejos de su centenario, Racing visitó a Oriente Petrolero y se llevó un triunfo vital por 1 a 0 gracias a un gol de Luis Rueda. El partido se disputó en el Estadio Ramón Tahuichi Aguilera, ubicado en el centro de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra a 420 metros sobre el nivel del mar.
El antecedente más cercano en el tiempo nos traslada a la Libertadores 2016, donde la Academia rescató un valioso 1 a 1 frente a Bolívar, con un tanto convertido por Roger Martínez en el Hernando Siles (La Paz).
Con este panorama, el equipo viaja a Sucre con la confianza de que la altura, más que un obstáculo, ha sido históricamente un escenario donde ha sabido plantar bandera y traerse buenos resultados.



