El piloto argentino sumó su primer punto con Alpine al finalizar décimo, pero arremetió contra el Safety Car y un choque de Esteban Ocon que dañó seriamente su monoplaza cuando peleaba en la vanguardia.
El Gran Premio de China dejó sensaciones encontradas para Franco Colapinto. Aunque el piloto pilarense logró su primer punto con Alpine tras finalizar en la décima posición, el desenlace de la carrera le dejó un sabor amargo. A pesar de haber escalado hasta el segundo puesto de manera transitoria y de protagonizar una remontada tras ser embestido por Esteban Ocon, el argentino fue tajante al bajarse del monoplaza: consideró que factores externos le impidieron obtener un resultado mucho más ambicioso.
La frustración del joven de 22 años se centró principalmente en las decisiones de la dirección de carrera y el infortunio estratégico. El abandono de Lance Stroll provocó la salida de un Safety Car prematuro que arruinó la planificación original de Colapinto, quien en ese momento marchaba sexto con neumáticos duros. Al respecto, el piloto disparó: «Tuve mucha mala suerte. Estoy con bronca, pero no por el toque con Esteban, que me pidió perdón y está todo bien, sino porque arrancamos con una estrategia distinta, largué bien, se queda un auto y ponen un safety car que no tiene sentido».
El impacto no solo lo retrasó en el clasificador, sino que dejó daños estructurales en el piso y la parte trasera de su A526. El piloto reveló que debió lidiar con un auto herido y problemas de desgaste en sus neumáticos durante el último tramo de la competencia: «Es triste que haya pasado por haber tenido suerte, porque si no se quedaba Max no lo hubiera conseguido. No es positivo haber quedado detrás de autos más lentos que nosotros, tuve mucho graining en el último stint, mucho daño en el piso, la parte trasera quedó toda rota».
En el cierre de la jornada, el representante de Alpine dejó de lado la seriedad para bromear sobre su duelo personal con Carlos Sainz, quien terminó apenas un segundo por delante de él. El argentino confesó que tuvo impulsos de arriesgar todo para superar al español, pero prefirió la cautela para asegurar el punto: «Lo di todo. Con Carlos me quedé bastante caliente, tenía ganas de pasarlo, tirarme y hacer un desastre, pero me contuve. Por suerte no hice cagadas, estaba para que quedáramos los dos tirados». Tras este resultado, Colapinto ya pone la mira en el Gran Premio de Japón, donde buscará revancha en un trazado que será totalmente nuevo para él.



